EL FÚTBOL Y EL ROCK.

Cuando leemos esto creemos que son ámbitos totalmente distintos, pero a lo largo de los años pudimos observar varios hechos que los unían.

Uno de los motivos fue la grandeza de Diego Maradona, un crack del fútbol mundial, que admiraba y mucho a Freddie Mercury, un histórico rockero de nacionalidad británica.

Diego Maradona junto a Freddie Mercury. | Foto: La Nación

Esta cantante sabía que este deporte era muy convocante y generaba mucha pasión, por eso mismo fue uno de los primeros artistas en subir al escenario con una remera de fútbol para poder generar algo en el público… Y lo logró, en el concierto de 1981, Buenos Aires, Argentina. Generó locura en los oyentes, subió a Maradona al escenario y presento una histórica canción… Freddie hizo todo bien. Cabe destacar el sentimiento que la pelota le otorgaba al británico, un verdadero fanático del deporte. Queen quedara marcado en la historia del fútbol por haber sido el autor del emblemático “We are the champions”, canción que no solo se adoptó en el fútbol, si no también en la mayoría de las disciplinas deportivas. Freddie Mercury hizo todo bien, otra vez.

Ahora, ¿ustedes se piensan que haya sido casualidad lo que ocurrió ese verano de 1981 en Argentina?… No lo creo, y personalmente creo que fue una gran señal.

Un país históricamente futbolero, y con la gran mayoría de glorias de rock del siglo XX y XXI. Un pueblo que pocas veces tuvo buenos momentos a nivel social, y lo único que generaba la unión era el futbol y la música. Allí empezó todo, y nunca freno. Desde ese momento podemos observar como bandas de rock and roll componen canciones en las que hacen referencia al deporte, y también observamos como los mismos protagonistas siguen a las bandas como si fueran su pasión. En estos temas dedicados al futbol sentimos lo que cada letra quería expresar. Podemos encontrar “El baile de la gambeta” de la Bersuit, haciendo referencia a Ricardo Bochini, leyenda de Independiente de Avellanada. También “¿Qué es Dios? De Las Pastillas Del Abuelo, que nos habla de la victoria mundialista, y también, de herida abierta por las Islas Malvinas. Y si nos queremos meter en una de esas tantas historias que emocionan podemos escuchar “Callejero de Boedo”, una canción que habla del sufrimiento que se siente en la cárcel y el no poder seguir a tu equipo a donde va.

Diego Maradona invitado por Gustavo Cordera, cantante de la Bersuit, interpretando «El baile de la gambeta» | Foto: Google

Estas son unas de las tantas historias verdaderamente emocionantes, pero lo siguiente creo que merecía párrafo aparte…

Pumpido, Brown, Cuciuffo, Ruggeri; Giusti, Olarticoechea, Batista, Henrique, Burruchaga; Maradona y Valdano. Año 1986. Argentina campeona del mundo, tres a dos a Alemania y a otra cosa mariposa. Mundial disputado en Mexico, ¿la final? Estadio Azteca. Si, como la canción de Andrés Calamaro, otra vez el rock de la mano al fútbol. Una canción que muchos la consideran como un himno argentino, apenas empieza a sonar las lagrimas caen por la mejilla de unos tantos, y en su cabeza le aparecen flashes del Diego sacándose de encima a los alemanes y casi sin posibilidad de seguir, zafa y le mete un pase exquisito a “Burru” para levantar la segunda copa del mundo.

Maradona alzando la copa del mundo, Estadio Azteca | Foto: Diario La Izquierda

A muchos esta música les puede gustar, a muchos otros no. A otros este deporte les puede gustar y a otros no. Pero creo que todos vamos a poder coincidir en algo, el fútbol y el rock un amor para toda la vida.

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