Si algo nos demostró la pandemia, fue lo poco preparado que estábamos para ciertas cosas, una de ellas es la educación virtual, algo que en mi humilde opinión, nadie lo imaginaba y hasta el propio sistema no contaba con las herramientas necesarias.

Me tomé el atrevimiento de dialogar con Eliana Favole, profesora de ingles, da la casualidad que es mi mamá, ja. Decidí hacer esta nota porque siento que se le pegó muchos a los profesores en la virtualidad, como así también critico a muchos de ellos que nunca entendieron esta situación y no tuvieron compasión con sus alumnos.
La virtualidad y como ser profe de forma virtual, todo en 10 preguntas. ¿Me acompañas?
– ¿Sentís que el sistema estaba preparado para tener educación virtual por más de 12 meses?
No siento que el sistema haya estado preparado para tener educación virtual por más de 12 meses, hay distintas identidades educativas donde los recursos existentes permitieron sostener la virtualidad y dar los primeros pasos a través de plataformas virtuales, como, por ejemplo, Meet y Zoom.
Eso permitió que los alumnos reciban guías de trabajos y proyectos para realizar de forma conjunta.
– ¿Cambió mucho tu forma de dar clases? ¿Tuviste que reinventarte? (Si así fuera, que métodos usaste)
Si, totalmente. Cambió mucho la forma de dar clases y la dinámica de la clase. Como docente tuve que reinventarme y ayornarme aún más a los distintos recursos que uno necesitaba para mantener a todos los alumnos motivados a través de la virtualidad.
Busqué entretenerlos con diferentes métodos, power points, videos, actividades lúdicas on line, para así lograr que puedan aprender dentro de una situación que no solo era complicada para ellos si no que para los docentes también.
– ¿De cuánto tiempo recomendarías que sean las clases virtuales para mantener la atención de los alumnos?
Eso varía dependiendo de la materia en la que se está trabajando y de la planificación que el docente realice.
Mantener al alumno conectado todo el día es difícil, pero se intenta que no se pierdan estas instancias para que puedan construir su aprendizaje y también para contenerlos. Preguntándoles como están, deseándoles buen fin de semana, pidiéndoles que se cuiden y disminuyéndoles el nivel de ansiedad cuando tienen problemas de conexión, señalándoles que es algo normal.
-Ser profe de forma virtual, ¿Demanda más tiempo que ser profe de forma presencial?
Si, demanda más porque es algo nuevo, porque el docente intenta utilizar variedad de recursos para que el alumno pueda tener acceso al conocimiento a través de distintas formas y así uno como docente llega a todos los alumnos.
Otra cosa que lleva tiempo es ver como uno como docente puede conectarse con el alumno a través de la pantalla y hacerse sentir presente para que el alumno sienta ese acompañamiento aún en la virtualidad.
– Sobre la forma de evaluar, ¿Cómo lo están haciendo? ¿Tuviste más compasión y entendiste más al alumno/a)
Estamos utilizando la evaluación formativa, se evalúa todo el proceso que realiza el alumno. Uno debe tener en cuenta el contexto personal del estudiante, esto quiere decir que si le tocó atravesar una situación familiar especial o los recursos con los que cuenta son limitados e interfieren en su desempeño, tenerlo en cuenta.
No solo debemos evaluar el proceso académico, debemos ayudarlos a transitar de la mejor manera posible este camino y si se llega a necesitar alguna instancia para recuperar un proceso, darles esa oportunidad.

– ¿Qué sensaciones llegaban a tu cuerpo cuando todos estaban con cámaras apagadas y no contestaban?
El tema de las cámaras apagadas es un tema bastante delicado, yo diría que tenemos que dividirlos por segmentos.
Están los alumnos que no puede encender la cámara por problemas tecnológicos.
Por otro lado, se encuentran los estudiantes que la virtualidad los inhibe y les da vergüenza, a ellos tenemos que ayudarlos a revertir esa barrera y mostrarle que la tecnología es parte de una realidad que nos toca vivir.
Por último, tenemos a aquellas personas que apagan la pantalla porque no están motivados entonces al docente le cuesta mucho porque tiene que tener en cuenta todas estas variables y ser cauteloso en pedir el encendido de la cámara para no dañar al alumno.
– Los padres, ¿Cumplieron un papel fundamental en este proceso?
Si, los padres cumplimos un rol fundamental ayudando y adaptándonos. Fue muy importante el acompañar con las herramientas existentes, el año pasado fue diferente a este porque no todos podemos estar atendiendo a lo que nuestros hijos necesitan.
En mi situación puedo decir que fue algo positivo.
– ¿Se puede aprender en la virtualidad?
Si, se puede. En realidad, esa respuesta la vamos a tener con el paso del tiempo, es muy reciente todo esto.
Por ejemplo, si una persona decide hacer una carrera virtual la motivación y predisposición será diferente a la de una persona que transcurra el nivel inicial, donde hay que tener en cuenta y abordar la contención social y los lazos a sostener con el niño.
Te repito, me parece muy temprano para hacer una evaluación, ya hay algunos resultados, pero prefiero esperar y dar esa opinión dentro de un tiempo.
– ¿De qué forma buscas captar la atención de tus alumnos?
Trato de buscar diferentes recursos, que cada clase sea diferente a la anterior, para así lograr generar una incógnita en el alumno y no sepa para donde puede disparar la clase.
También resalto en todo momento a aquellos estudiantes que participan siempre y motivo a los que no lo hacen tanto, es mi manera y creo que estoy logrando buenos resultados.
-Por último, ¿Qué te genera cuando escuchas que dicen que no hubo clases por un año? Sabiendo todo el esfuerzo que hacías detrás de las clases.
Me genera que hay gente que habla desde el desconocimiento por eso vierte esa opinión, a veces no se valora el esfuerzo de los alumnos y el docente para intentar sacar lo mejor de un año que fue atípico en la vida de todos.
No me enojo porque es una situación especial, pero decir que no se hizo nada o no se aprendió es generalizar.
Si tuvimos o tenemos alumnos desmotivados los cuales no pudieron lograr un desempeño adecuado, eso puede ser, pero hay muchas variables y hay que tener en cuenta que es una situación muy delicada.
Estaría bueno ponerse en el zapato del otro para entender todo y no juzgar con liviandad.
Para cerrar, la educación es esencial, aunque algunos no quieran que la sea. Es lo más importante en un país y en la vida de una persona. Cuidémosla, no la destrocemos.